:::Ecija Difusión Digital:::
AÑO I SEMANA II Julio 2.005
Dice un proverbio chino, "que el sabio no dice lo que sabe y el necio no sabe lo que dice"; yo espero poder estar en la mitad; ni sabio ni necio. De esta forma, podré escribir aquí como continuación a mi programa en TELECIJA, que con este mismo nombre sale los Jueves a las 9 de la noche.

Pensé en varios nombres para los artículos que Dios me inspirara y que Vds. me aguantaran, paridos o avortados, que de todo hay en la viña del Señor, por mi calenturiento cerebro, lleno de neuronas chispeantes. Pero pensé (luego existo, como dijera Descartes), que la mejor forma de hubiera un seguimiento o continuación de mi programa; de lo que digo, de mi forma de pensar y de por supuesto, ser localizado por el lector o lectora, sería el nombre ya referido.

Tengo muchas cosas que decir, pero eso no es lo importante. Lo importante es decir lo que Vds.; mis sufridos televidentes, y ahora también sufridos lectores, querrían escuchar. Es por ello, que pido a todos y todas (como ahora es obligatorio decir desde lo políticamente correcto, aunque gramaticalmente nefasto), que se tomen unos minutos de su valioso tiempo para mandarme sus deseos y sugerencias.

Aunque vaya dando bandazos en este primer artículo, va al hilo de mis reflexiones el contarles algo; en Cataluña hay una emisora que se llama Radio Teletáxi FM., que junto a otras que la potencian y a una de Televisión, pertenecen a un hombre que arreglaba ruedas en Villanueva de Córdoba; el Sr. Justo Molinero...Dios de las Ondas folklóricas andaluzas. El Sr.Jordi Pujol; hasta hace poco Presidente del Gobierno Catalán, mediante una historia rocambolesca que algún día les contaré, captó al Sr.Justo, que al igual que Montilla y otros "Cataluces", se volvieron más catalanes que los de origen. ¿motivo?, que se dio cuenta de que las gentes seguía a este personaje semianalfabeto pero con un gran carisma, que además le sirvió para hacerse rico explotando los sentimientos, nostalgias y deseos de los andaluces.

Tiene esto que ver, con las ideas de Dale Carnegier, " de que la gentes siguen al que temen o al que necesitan" ; por supuesto, yo no gozo de esas prebendas; Vds. ni me temen ni me necesitan, así que si quiero que me lean, tendré que procurar no aburrirles.

De todas las formas, es un consejo que le doy a todos y todas; a los políticos, empresarios, ciudadanos.......que tengan en cuenta esta verdad con esos dos alicientes.

Incluso, yo diría, pidiendo perdón por anticipado, que hasta a Dios se le sigue por esta realidad; "por temor o por necesidad" , a excepción (posiblemente) de los santos y santas (vuelvo a lo políticamente correcto, aunque desde luego no diré "fraile y fraila" como la Ministra de la cultura). Sirve como ejemplo de ésto, aquellos versos de de Santa Teresa de Jesús: " No me mueve, mi Dios, para quererte/ el cielo que me tienes prometido/ ni me mueve el infierno tan temido/ me mueve.........que aunque no hubiere cielo yo te amara/ y aunque no hubiera infierno te temiera".

Pues igualmente, y obviando la distancia de los sentimientos encendidos de la Santa, a mi no me mueve ni temor ni necesidad, ni avaricia ni raros intereses, ni castigo ni premio al escribir aquí. No quiero ni voy a ganar nada; no espero nada de nadie; ni halagos ni prebendas. No lo hago por intereses políticos o individuales. Pero como decía Santa Teresa, solo me mueve el deseo de ser útil; de servir a las personas que quisieran hablar o decir u que por distintas cáusas no pueden hacerlo; quiero ser el portador de las ideas que no encuentran portavoz. Yo desde aquí, sin esperar premio alguno, ni cielo ni bendiciones, quiero ser el manantial de ideas, que haga una crítica con sonrisa, que sirva para mover el árbol de las incomprensiones. Pero sobretodo quiero ser su amigo; un amigo al que acudir, para que desde el altruismo, defienda como nuevo Don Quijote los "entuertos" de esta vida.

Querido lector, querida lectora, antes que otra cosa, antes que cualquier título, lo que quiero merecer es el de AMIGO de todos y todas. Si consiguiera que me vieran como tal; como alguien que no sabe odiar, ni tener rencores, pero que sin embargo quiere decir la verdad, ya estaré suficientemente pagado.


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