:::Ecija Difusión Digital:::
AÑO I SEMANA III Julio 2.005
TODOS NO SOMOS IGUALES

A este amigo de todos y todas ustedes, le fastidian algunas personas o profesiones; tambien, como ustedes echo pestes de éllas, pero en el momento que se me pasa el primer "cabreo"; cuando la sangre se me pasa de las zonas inferiores para regar el cerebro, comienzo a comprender, a razonar; ¡¡vaya!!, ha ser lo que se supone que somos; "animales pero racionales".

Asi creo honradamente, que tendríamos que ver a las personas; Vd. puede estar contra los Jueces; hay muchos motivos para éllo, pero si se para a pensar, tendrá que reconocer, que hay miles de éstos que cumplen perfectamente con su deber. Puede estar contra los curas, no le niego su derecho, pero si piensa en la cantidad de éllos, que se privan de agua, comida, una ducha, que viven en condiciones infrahumanas, para atender en misiones a personas necesitadas; en una Teresa de Calcuta, y tantas Teresas de Calcuta que no se conocen, tendrá que reconocer que no tiene derecho a generalizar, aunque no sea creyente.

Todo lo dicho vale para todas las profesiones; periodistas, policía, médicos, enfermeras y sobretodo, y aquí es "donde más duele", LOS POLITICOS.

Comprendo, que dar por bueno a un político (o política) de la ideologia (¿pero existen?) contraria, es algo superior a las fuerzas de algunos trogloditas.

De todas las formas, son los que mandan y eso da mucho respeto, aunque interiormente, también muchas bajas pasiones; odio, envidia, resentimiento, y todas las que ustedes quieran agregar.

Pero lo que yo le pediría e incluso le exigiría a un político y a cualquier otro profesional sería un sentimiento: AMOR.

Decía D.Miguel de Cervantes, "Que no puede ser bueno aquel que nunca ha amado". Yo puedo aceptar las flaquezas humanas, los errores, icluso, si me aprietan, hasta al político "que sin darse cuenta, se le cae un poco de dinero en el bolsillo". Pero si es capaz de AMAR, hará cosas por los demás.

Espero que no se me escandalicen; no es que yo quiera que los cargos públicos se dediquen a robar, pero en el parámetro de virtudes o defectos, antepongo la capacidad de darse a los demás en todas las profesiones, antes que las debilidades humanas.

Zaratustra decía "Entre el mercader, el libertino rico y el devoto acurrucado a la espera de la salvación hay muchas afinidades, incluso la posibilidad de estar unidos en una sola persona". Quiere decir, que en todos nosotros hay una parte buena y una parte no tan buena.

La moraleja de este artículo, creo que está muy clara; no juzguemos a profesiones sino a profesionales. No generalicemos, porque seremos injustos. y al final, caeremos precisamente en los que estamos criticando; nos habremos convertido en unos intransigentes; en incapaces de salir de la "manada", en ser uno y no una multitud; en convertirnos en "masa" esa que arrolla, que es capaz de matar, de atropellar, de dejar de ser "racional", para convertirse solo en "animal".


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