TODOS
NO SOMOS IGUALES
A este amigo de todos y todas ustedes, le fastidian algunas
personas o profesiones; tambien, como ustedes echo pestes de
éllas, pero en el momento que se me pasa el primer "cabreo";
cuando la sangre se me pasa de las zonas inferiores para regar
el cerebro, comienzo a comprender, a razonar; ¡¡vaya!!,
ha ser lo que se supone que somos; "animales pero racionales".
Asi creo honradamente, que tendríamos que ver a las
personas; Vd. puede estar contra los Jueces; hay muchos motivos
para éllo, pero si se para a pensar, tendrá que
reconocer, que hay miles de éstos que cumplen perfectamente
con su deber. Puede estar contra los curas, no le niego su derecho,
pero si piensa en la cantidad de éllos, que se privan
de agua, comida, una ducha, que viven en condiciones infrahumanas,
para atender en misiones a personas necesitadas; en una Teresa
de Calcuta, y tantas Teresas de Calcuta que no se conocen, tendrá
que reconocer que no tiene derecho a generalizar, aunque no
sea creyente.
Todo lo dicho vale para todas las profesiones; periodistas,
policía, médicos, enfermeras y sobretodo, y aquí
es "donde más duele", LOS POLITICOS.
Comprendo, que dar por bueno a un político (o política)
de la ideologia (¿pero existen?) contraria, es algo superior
a las fuerzas de algunos trogloditas.
De todas las formas, son los que mandan y eso da mucho respeto,
aunque interiormente, también muchas bajas pasiones;
odio, envidia, resentimiento, y todas las que ustedes quieran
agregar.
Pero lo que yo le pediría e incluso le exigiría
a un político y a cualquier otro profesional sería
un sentimiento: AMOR.
Decía D.Miguel de Cervantes, "Que no puede ser
bueno aquel que nunca ha amado". Yo puedo aceptar las flaquezas
humanas, los errores, icluso, si me aprietan, hasta al político
"que sin darse cuenta, se le cae un poco de dinero en el
bolsillo". Pero si es capaz de AMAR, hará cosas
por los demás.
Espero que no se me escandalicen; no es que yo quiera que
los cargos públicos se dediquen a robar, pero en el parámetro
de virtudes o defectos, antepongo la capacidad de darse a los
demás en todas las profesiones, antes que las debilidades
humanas.
Zaratustra decía "Entre el mercader, el libertino
rico y el devoto acurrucado a la espera de la salvación
hay muchas afinidades, incluso la posibilidad de estar unidos
en una sola persona". Quiere decir, que en todos nosotros
hay una parte buena y una parte no tan buena.
La moraleja de este artículo, creo que está
muy clara; no juzguemos a profesiones sino a profesionales.
No generalicemos, porque seremos injustos. y al final, caeremos
precisamente en los que estamos criticando; nos habremos convertido
en unos intransigentes; en incapaces de salir de la "manada",
en ser uno y no una multitud; en convertirnos en "masa"
esa que arrolla, que es capaz de matar, de atropellar, de dejar
de ser "racional", para convertirse solo en "animal".